Cuatro copas y tres camisetas

publicado: viernes, 6 de noviembre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Vito De Palma

Cuando me preguntan quien es, en mi opinión, el mejor jugador del mundo, yo no tengo dudas y largo el nombre de Clarence Seedorf, el holandés de AC Milan. La mayoría de mis interlocutores, entonces, me mira como si estuviese loco, pero cuando acabo con mis argumentos, si bien seguramente no logré convencerlos a pleno, por lo menos me queda claro que logré sembrar el germen de la duda en sus cabezas.

Comenzamos con decir que Seedorf, aún a los 33 años, es el jugador al mundo que mejor une calidad (enorme, por cierto) con cantidad. Esa fue siempre su característica más importante, desde los tiempos de su primer Champions League, ganada a los 19 años recién cumplidos con la camiseta de Ajax, en la final de Viena que el equipo holandés le ganó por 1 a 0 a Milan.

La Orejuda no es el único recuerdo lindo que le queda a Clarence de esa época inicial, en la que se desenvolvía como volante por izquierda en el esquema de Louis Van Gaal: en efecto, aún hoy sigue siendo el jugador más joven que vistió la camiseta de Ajax en la historia de ese glorioso club, puesto que debutó el 29 de noviembre de 1992, con 16 años y 242 días, para ser muy exactos.

Clarence Seedorf ganó cuatro Champions League con tres
diferentes equipos, un récord casi imposible de quebrar (AP)

También ganó la Champions, y relativa Intercontinental en Tokyo, vistiendo la camiseta de Real Madrid en 1998, en final ante Juventus (otra vez 1-0): una verdadera hazaña, si consideramos que el equipo merengue venía de una racha de 32 años, nada menos, sin levantar el máximo trofeo continental. En ese caso, también era volante por izquierda del 4-3-3 del entrenador alemán Jupp Heynckes.

Luego de tres años de desencuentros en Inter (el equipo nerazzurro, por cierto, pasaba por su peor momento), donde hasta llegaron a acusarle por la ida de Ronaldo, fue cambiado (a la par) por Francesco Coco y llegó a Milan. Nunca se supo exactamente quien fue el responsable en casa nerazzurra de esa "brillante" operación de mercado, pero estoy absolutamente seguro de que debe haberse arrepentido una y mil veces de haber aceptado semejante disparate.

Con la rossonera, Clarence ganó dos veces más la Champions, la primera en la misma función de volante por izquierda, en la recordada final ganada por penales a Juventus en Manchester en 2003, y luego en Atenas ante Liverpool, vencido por 2 a 0 con doblete de Inzaghi. En ese último caso, Seedorf ya se desempeñaba como enganche, en el caso específico como doble enganche, junto a Kaká detrás de un único delantero. En esa temporada, UEFA lo eligió como mejor volante de la competición.

Aclarado que ganar cuatro Orejudas con tres equipos diferentes es un récord absoluto que, en mi opinión, será prácticamente imposible quebrar, yo sigo sosteniendo que nadie, en este momento, se merecería el Balón de Oro a la "carrera" más que el holandés. Lamentablemente, el trofeo es anual y, puesto que no se lo dieron cuando se lo tenían que dar, Clarence deberá resignarse a terminar su carrera sin tenerlo jamás, pero se trata de una de las mayores injusticias de la historia del fútbol, por lo menos en mi opinión.

¿Cuáles son las características de Seedorf? En primer lugar, se trata de un hombre extremadamente inteligente: para más datos, habla corrientemente cinco idiomas y puede pasarse del italiano al español al alemán en la misma conversación y sin ningún tipo de problema. Como jugador, demuestra la misma inteligencia y versatilidad: dotado de una técnica exquisita, sabe hacer el trabajo sucio de contención porque parece entender antes donde se desarrollará la jugada y que porción de la cancha es preciso cubrir.

También el Milan actual, el que está levantando cabeza cuando todos lo daban por muerto, le debe casi todo a él, quien aceptó volver a retrasarse en la cancha y logra cumplir al mismo tiempo la función de enganche y la de volante de recuperación en un increíble 4-2-3-1, como si los 33 años no le pesaran en absoluto. Fijense, y es muy simple hacerlo, que Milan juega bien cuando él lo hace y pésimo si Clarence no aparece.

En suma, Clarence Seedorf es mi volante de cabecera y lo pondría en cualquier once ideal, actual y hasta "de todos los tiempos". No tuvo el reconocimiento que se mereció, pero guarda tantos trofeos en su repisa que no necesita nada más que eso. Cuando se vaya, no tengan dudas: será un enorme entrenador.