Ya no quedan dudas sobre Manny Pacquiao, no sólo es el mejor libra por libra, después de su estupenda victoria sobre Miguel Cotto, ya no le queda nada para demostrar.
Creíamos que Cotto sería su techo, pero el filipino lo destrozó sin despeinarse. Inobjetable e increíble, tomando como referencia la carrera de este campeón que ha alguna vez peleo en 105 libras.
Sobre el combate hay cosas para destacar y otras para cuestionar. Por el lado del filipino la presencia de un entrenador de verdad en su esquina. La existencia de un trabajo serio y estratégico a conciencia. Freddie Roach volvió a demostrar que no improvisa en nada.
Pacquiao fue dominador pero no por un acaso, allí hay trabajo detrás para que esa realidad sea posible.
Por el lado de Cotto, no tuvo estrategia, no tuvo esquina, no utilizó las herramientas adecuadas y solamente llegó al onceavo asalto por la piedad que mostró Pacquiao, aunque pueda interpretarse que le guardó respeto. No escuchamos un consejo coherente desde la esquina, ni tampoco se paró la pelea cuando correspondía. Un mal que se sigue repitiendo, pugilistas que reciben un castigo innecesario como ocurrió en la noche de Las Vegas.
Cotto fue superado por el filipino, pero además no hizo nada bien. No insistió con el jab para aprovechar su mejor distancia, no trató nunca de lastimar con el gancho de izquierda al hígado y se enfrascó por momentos en un combate de tu a tu, ante un rival invencible cuando es necesario fajarse. Y además, cayó en la trampa que le tendió Manny en el primer asalto, el único que perdió, cuando le cedió la iniciativa al portorriqueño.
El filipino, mientras tanto, parece haber llegado a su cumbre. No vemos hoy quién pueda enfrentarlo y vencerlo. Al final del combate se habló de Floyd Mayweather Jr. que en los primeros comentarios lo dan como un combate de resultado incierto por causa del estilo del Pretty Boy. Sin embargo, después de esta exhibición, no dudamos que hasta Floyd salga humillado de una pelea con el demonio filipino.
Sobre el futuro de Cotto, tal vez debería recapacitar y mucho en el tiempo por venir. Sus últimas batallas han mostrado su notorio declive. Es indudable que después de la paliza que le propinó Antonio Margarito, Cotto ya no es el mismo. O tal vez, no fue nunca el mismo y no nos habíamos dado cuenta antes.
Si desea proseguir en este negocio tan violento, en primer lugar debe en forma urgente contratar un entrenador de verdad y en segundo lugar, imitar a Pacquiao y dejar su familia en la casa. No es nada agradable que la cámara de TV enfoque el sufrimiento de su esposa y su hijo mientras el es masacrado a golpes sobre el ring.
En resumen un arrollador triunfo de Pacquiao, hoy convertido en la casi única atracción para peleas de PPV.
Arthur Abraham (31-0, 25 KOs), noqueó a Jermain Taylor el sábado en Alemania, en el último episodio de un combate que, debió haber terminado mucho antes.
Fue la primera batalla del torneo Super Six Classic, de peso supermediano, a la que el ganador accedió luego de subir por primera vez a una división superior.
El estadounidense, que había sido penalizado por golpes bajos y estuvo en problemas en más de una oportunidad, no tuvo estrategia ni argumentos para inquietar a Abraham.
Taylor, cada vez más lejos de lo que insinuó en sus comienzos, parece estar gastando los últimos cartuchos de una carrera que debe terminar dentro de muy poco tiempo.
No importa que Abraham sea considerado favorito para vencer este invento llamado Super Six Classic, su fuerza, su estilo frontal, su guardia hermética, su rapidez, fueron demasiado para lo poco que hoy tiene Taylor.
Cada uno de sus golpes conmovieron al hombre de Arkansas que, pese a todo, se esperaba que terminara de pie el combate. El final sorpresivo sobrevino al minuto 2.54 del último asalto, cuando Taylor se fue a la lona tras un duro derechazo a la barbilla. Fue la cuarta derrota de Taylor en sus últimos cinco combates una cifra que habla por si misma. Tal vez los últimos galones de gasolina en su carrera, se hayan consumido este sábado en el O2 World Arena.
El detalle interesante, a no dudarlo, es que en la perspectiva del futuro, el torneo Super Six Classic sigue prometiendo emociones. Si las cumple, no lo duden que tendremos otros torneos. Al final esta criatura apunta a construir algo parecido a las Grandes Ligas del Boxeo. Veremos en que termina la historia.
La diferencia de peso entre Floyd Mayweather Jr. y Juan Manuel Márquez en el combate celebrado entre ambos, ha levantado mucha polvareda. ¿Está justificada? Definitivamente si, especialmente si tenemos en cuenta el otro gran escándalo que ha vivido el boxeo profesional en los últimos tiempos, la suspensión de Antonio Margarito.
Muchas cosas se dijeron en aquella oportunidad ante la denunciada presencia de algo parecido al yeso en los vendajes del boxeador mexicano, cuando se enfrentó con Shane Mosley el 23 de enero. Se habló de 'vendaje criminal' y los riesgos que implicaba para la vida de su rival utilizar un elemento anti reglamentario bajo los guantes.
La sanción de Toño se acerca a su final sin que las cosas hayan quedado claras ni mucho menos. No conocemos los resultados al exámen de los vendajes. Todo ha quedado en una intrigante nebulosa sobre la cual, seguramente, ya no se hablará más. Recordamos muy bien las justificadas críticas al vendaje de Margarito, ya que pondría en riesgo la vida de su rival. Claro, si el vendaje no fue utilizado, entonces, no hubo riesgo de vida para Mosley.
En el combate que sostuvieron Mayweather y Márquez, el estadounidense superó intencionalmente en dos libras el peso pactado. Ni hablar de lo que habrá pesado en el momento de la pelea. Recuerde amigo lector, que por muchos meses se cumplió con una campaña publicitaria masiva donde, entre otras cosas, se anunciaba que el peso de ambos sería de 144 libras. Ese requisito era el único justificativo para aceptar una pelea entre un hombre en condiciones de pelear hasta en 160 libras y otro cuyo peso real le permitiría pelear en 135 libras.
En estos días hemos escuchado airadas voces de reclamo y todas dicen lo mismo, la insultante diferencia de peso, puso en riesgo la vida del mexicano. Eso es verdad. Sin embargo, no hubo sanción para nadie. Tampoco existió un organismo de control que asumiera las culpas si allí hubiera existido una desgracia. José Sulaimán, el Presidente del Consejo Mundial de Boxeo, ha sido uno de los más feroces críticos y puntualizó que solamente se trató de una pelea por dinero. Todo sumado a la incongruente aclaración de Márquez, el cual al explicar la derrota la achacó a la enorme diferencia de peso.¿Porqué aceptó pelear entonces?
Si el CMB sólo cuestiona, si la Comisión Atlética de Nevada se lava las manos, si los promotores se llenan las manos, pero de dinero, gracias al éxito del evento, si Mayweather Jr. gana millones jugando al gato y al ratón con un rival inadecuado y el rival inadecuado acepta pelear por unos cuantos millones de dólares sabiendo que pone en riesgo su vida, mi pregunta es, ¿quién es el principal perjudicado con este tipo de espectáculos? Por supuesto que el boxeo se perjudica porque sigue perdiendo credibilidad. Pero hay un daño mayor, un daño que camina por la vereda del delito. El mal que provocan al aficionado, al fanático que pagó por ver la pelea, el fanático que dedicó un tiempo de su vida pensando que le estaban vendiendo lo que prometieron venderle.
De acuerdo con lo que surge de las críticas que formulan personalidades como Sulaimán, el combate Mayweather Jr.-Márquez fue una estafa a la credibilidad de la gente. Y la estafa es un delito, especialmente en un país donde hay demandas a diario por publicidad engañosa.
Sin embargo, a Floyd le sobró mucho dinero luego de pagar sus deudas con el IRS, JuanMa regresó a México con casi cuatro millones de dólares y Margarito sigue cumpliendo su sanción por un acto ilegal que nunca se consumó y aún nadie nos ha convencido de que, efectivamente, haya existido.
MIAMI -- El boxeador colombiano Juan Urango retuvo este sábado su corona welter Jr. de la Federación Internacional de Boxeo al vencer por nocaut a Randall Bailey en la cartelera de final de temporada de Viernes de Combates por ESPN, velada relaizada en el Hotel Hard Rock de Miami, Florida.
Luego de un comienzo prometedor, que hacía pensar en un rápida victoria del colombiano, Bailey complicó al campeón con algunos duros asaltos.
Bailey evitó fajarse y usó su movimiento de piernas para mantenerse a distancia, lastimo con el jab y conetcto durísimas derechas, una de las cuales, en el sexto asalto, mandó a la lona al sorprendido campeón colombiano.
Urango sufrió un corte en el pómula derecho y se quedó en la lona casi hasta el final de la cuenta. A pesar de la caída, Urango siguió atacando y a partir del séptimo asalto, Bailey sintió el cansancio y los golpes de Urango comenzaron a provocar destrozos en la humanidad del retador.
En el noveno, el trabajo pagó dividendos para el colombiano, y manó a la ona a su rival por primera vez. Bailey trato de sobrevivir de pie, pero el castigo fue demasiado y volvió a caer. En el décimo round fue la misma historia y ya para el undécimo, su esquina decidió que el castigo era mucho y detuvo el combate.
Como lo habíamos vaticinado, Urango ganó por KO y retuvo su corona.
Basta sumar las estadísticas del colombiano Juan Urango y el estadounidense Randall Bailey, para vaticinar que el combate de este viernes por el título welter Jr. de la Federación Internacional de Boxeo -- propiedad del primero -- no se irá a la distancia.
Entre los dos pugilistas, que cerrarán la temporada de Viernes de Combates por ESPN, acumulan 60 victorias de las cuales ¡51 terminaron por KO!.
Sin embargo, a la hora de considerar quién saldrá con el brazo en alto, el colombiano parece tener mejores argumentos para defender con éxito su corona. Urango es más joven y se muestra físicamente más sólido que Bailey, especialmente en esta categoría de las 140 libras. Y si bien hay paridad de recursos técnicos entre ambos, el colombiano asoma como mejor dotado defensivamente, especialmente por su capacidad para asimilar golpes. Urango nunca ha sido noqueado y solamente ha perdido por puntos ante rivales del calibre de Ricky Hatton y Andre Berto.
Bailey tampoco es un nene de pecho. En su carrera se ha enfrentado con los mejores, aunque con suerte dispar. Fue noqueado dos veces, la primera por el cubano Diosbelys Hurtado y la ultima por Miguel Ángel Cotto, ante quien abandonó debido a una fea lesión. Tiene dos batallas con Demarcus Corley, perdió la primera y ganó la segunda, además de otra derrota ante Ener Julio que le quitó el invicto en el año 2000.
Los dos tienen un rival en común, el camerunés Herman Ngoudjo ante quien Bailey perdió en las tarjetas, en una pelea pareja, con caídas y cuenta de protección para los dos. Urango lo venció en enero de este año, también por puntos.
Bailey es veloz, hace buen uso del jab y lastima con su poderosa derecha, el arma con la cual ha noqueado a la mayoría de sus rivales. Pero sufre ante rivales zurdos como Urango.
La única posibilidad de triunfo para el veterano de Miami, parece estribar en su necesidad de victoria. Los vinculados al boxeo que consulté esta semana en Miami, aseguran que una derrota podría marcar el fin de la carrera para Bailey. Pero esos mismos consultados, le apuestan todos sus boletos a Urango y sólo ven ganador a Bailey si consigue sorprender al colombiano en los primeros asaltos.
En lo previo, pienso que Bailey deberá recurrir a otros métodos para sobrevivir a las poderosas combinaciones del colombiano, que resulta fulminante con cualquiera de las dos manos. Berto correteó por el cuadrilátero para evitar sus golpes y Hatton lo amarró todo lo que pudo para terminar venciéndolo por puntos. Por ello, la peor estrategia de Bailey, sería elegir el intercambio de golpes. El colombiano es letal para cualquiera en la pelea franca.
La historia del boxeo esta llena de sorpresas, pero en la mayoría de los casos, vencieron los que debían vencer. No creo que eso cambie en esta oportunidad. Veo ganador a Urango por KO.
Evangelista Cotto, tío y ex entrenador del campeón mundial welter Miguel Angel Cotto, comentó brevemente esta semana sobre la próxima pelea de su ex pupilo ante el filipino Manny Pacquiao. Para sorpresa de muchos, vaticinó una victoria de su sobrino.
"Miguel no deberá tener problemas con Pacquiao, ya que el filipino no podrá con la fortaleza de Cotto en 147 libras", dijo.
No obstante, entre líneas, notó que esa victoria está garantizada si el boricua llega en plenitud de condiciones. Precisamente la condición física en que pueda llegar el monarca welter de la Organización Mundial de Boxeo, es la única duda de quienes lo consideran favorito para ganar el 14 de noviembre.
Por cierto, personalmente me inclino por vaticinar también la victoria de Cotto, algo sobre lo cual escribiré en una de mis próximas crónicas.
PROBLEMAS PARA MÁRQUEZ
En estos días, el entrenador de Juan Manuel Márquez, Ignacio Nacho Beristáin, abrió nuevamente el paraguas en lo que parece ser una estrategia destinada a deslindar responsabilidades en caso de una victoria inobjetable de Floyd Mayweather Jr., el próximo 19 de septiembre.
Don Nacho dijo en en el programa A los Golpes, de ESPN Deportes Radio, que Márquez está muy fuerte, pero "me inquieta mucho porque se ve muy lento, muy duro y empecé a desesperarme un poquito", dijo, agregando que el principal problema que genera esa lentitud es la falta de precisión.
Sostuvo que ha sido demasiado tiempo trabajando fuerza, y ahora cuesta entrar en el ritmo normal. Beristain admitió que confía en que la velocidad llegue, pero no ocultó que mientras eso no ocurra se siente "un poco desesperado".
Es evidente que sin velocidad, ante un hombre como Mayweather no hay contragolpe efectivo que le rinda al campeón mexicano, pero considero que estos comentarios no están en consonancia con la expectativa que ha despertado la batalla.
Recuerdo que pocos días después de anunciarse la pelea Marquez-Mayweather, la reacción de Don Nacho fue considerar que se trataría de una pelea muy difícil para su pupilo. Ahora marca la existencia de un problema que podría afectar su desempeño: el exceso de fuerza.
Si tomamos en cuenta que Beristáin estaba en la esquina de Oscar de la Hoya el día de su debacle ante Manny Pacquiao, es posible que ahora Don Nacho esté tomando las dos aspirinas, mucho antes del dolor de cabeza.
La cadena de televisión Showtime ha organizado un torneo de peso supermediano con la participación de seis de las mayores figuras de la división: Arthur Abraham, Jermain Taylor, Mikkel Kessler, Carl Froch, Andre Ward y Andre Dirrell.
La iniciativa de enfrentar a los supermedianos, a mi juicio tiene varias lecturas. La primera es la notoria intención de Showtime de resposicionarse frente al innegable liderazgo de HBO en la transmisión de las principales peleas.
La segunda, es que este evento puede convertirse en otro capítulo del cambio de rumbo que viene experimentando el negocio del boxeo al influjo de las grandes transmisiones televisivas.
La tercera lectura, surge de la silenciosa declaración de guerra que este torneo ha provocado. Basta leer el comunicado dado a conocer por el Consejo Mundial de Boxeo, con la firma de su presidente Jose Sulaimán, que textualmente declara que, "personalmente estoy muy orgulloso de ver que bajo el liderazgo de Showtime algunos de los más importantes promotores del mundo trabajarán juntos en lo que promete ser una serie de interesantes peleas con los mejores peleadores de la división. El CMB ha estado muy cercanamente asociado con la gran mayoría de ellos, y estamos seguros que el ganador será un héroe mundial"
Esta declaración ocurre a pocos días de que Sulaimán acusara a la Promotora Golden Boy Promotions de Oscar de la Hoya y la empresa de televisión HBO de pretender ejercer un monopolio con el boxeo de Estados Unidos.
"Hay un monopolio en Estados Unidos que amenaza al boxeo", afirmó Sulaimán tras acusar a HBO de darle a la empresa Golden Boy, perteneciente a la mayoría de las fechas de veladas de boxeo en EEUU.
Pero a esa preocupación del CMB, debe sumarse la realidad actual del boxeo como una amenaza clara para la sobrevivencia de los organismos como el CMB y sus similares, además de los pequeños promotores. No duden que este evento sea un salvavidas oportuno para gritar que están vivos.
El comunicado-carta de Sulaimán es muy claro en ese aspecto. "A mis queridos promotores y amigos, Gary Shaw, Lou Di Bella, Mick Hennessy, Dan Goossen, y Wilfred Sauerland, y a los managers de todos los peleadores, por favor acepten mis felicitaciones por hacer que esto pase. El boxeo necesita levantarse y hacer grandes eventos como estos, que solo pueden ser realizados con unidad, reciprocidad y trabajo duro".
Golden Boy de De la Hoya y Top Rank de Bob Arum tienen hoy directa o indirectamente el control de los mejores boxeadores. HBO negocia las fechas de sus peleas en EEUU directamente con ellos. Pero adicionalmente HBP ha comenzado su incursión en otros mercados asociado a la misma cadena y Top Rank organiza programas en México, apoyado en nombres como el de Julio C. Chávez Jr.
Es cierto que la movida de Showtime busca recuperar la enorme ventaja de HBO, pero también es cierto que todo esto contribuye a dibujar la cara del nuevo boxeo. En el evento de los supermedianos no habrá ningún título de los organismos en juego. Poco a poco, las diademas han pasado a un segundo plano , solo importa el nombre de quienes se enfrentan y si necesitan un título, GBP ya encontró un buen sustituto en Ring Magazine.
Sin embargo el futuro promete otros cambios aún más radicales. A nadie deberá sorprender si más pronto que temprano se anuncia una velada eliminatoria para el cinturón HBO de los welters o el título SHOWTIME de los medianos. De eso se trata, vamos en camino a una especie de las Grandes Ligas del Boxeo donde a nadie importara el sitio que cada púgil ocupe en el ranking, sino su atracción mediática.
Mi conclusión es que Sulaimán tiene razón al preocuparse y desde esa perspectiva, está justificado su apoyo incondicional al invento de un torneo entre súper medianos. Sin embargo la pregunta que deberá realizarse es si ese torneo beneficia o en realidad, perjudica al CMB.
El 14 de noviembre se enfrentarían Miguel Angel Cotto y Manny Pacquiao en un mega combate. La realización de la pelea no es ninguna novedad, se los vaticiné hace mucho tiempo. La última barrera era el duelo del boricua ante Joshua Clottey y Cotto consiguió superarla. Ahora resta definir los detalles, que no son menores, y esa historia recién comienza.
La primera duda radica en la fecha definitiva del combate. La idea inicial de Bob Arum era que se cumpliera en septiembre, sin embargo la cortadura que sufrió Cotto en la ceja izquierda, requiere mayor tiempo para su completa recuperación. Por ello se estableció el 14 de noviembre, pero podría moverse a diciembre.
El doctor Bobby Muñoz Zayas, ex presidente de la Federación de Atletismo de Puerto Rico y quien fuera el médico de Félix Tito Trinidad, aconsejó que Cotto no se arriesgue al menos por seis meses, ya "que ahora la herida será más difícil de sanar ya que la pelea (ante Clottey) se prolongó más de lo debido. Muñoz aprovechó a cuestionar a la esquina de Cotto. "Desde el principio me preocupaba que Cotto fuera a una pelea tan importante con una esquina nueva. Para mí la esquina falló ya que la cortadura fue en un área que impacta el nervio óptico y eso es muy peligroso", dijo y agregó que: "La decisión elemental era parar la pelea, ir a las tarjetas y Cotto ganaba de todos maneras, pero sin recibir tanto castigo en esa herida",
El otro detalle a definir es la bolsa de cada uno. Se habla que el filipino obtendría la mejor tajada, algo así como un cincuenta y cinco por ciento, mientras que a Cotto le correspondería el cuarenta y cinco restante. Si la versión es correcta, no duden que habrá discusión.
Otro punto asociado, es el lugar del combate. Las Vegas no es santo de la devoción del boricua. Allí peleó en una solitaria oportunidad y recibió una paliza ante Antonio Margarito. Es posible que imponga su deseo de pelear en Nueva York, de lo contrario exigiría más dinero para regresar a la ciudad del juego.
El punto que aparece como más controversial, quizás, será el que menos problema provoque en el armado del combate. Ya se sabe que Pacquiao no subirá hasta las 147 libras y que Cotto anunció que no acepta bajar a un peso inferior a 144 libras. Obviamente se entiende de manera natural que la pelea será en 145.
Con relación a las posibilidades de uno y otro. Las grandes incógnitas surgen del lado del boricua. El filipino tiene su vida profesional muy clara, empezando por la presencia de un entrenador inteligente (Freddie Roach) que se toma el tiempo correcto para estudiar al rival y preparar la estrategia adecuada.
Ya Cotto, luego de su complicada victoria ante Clottey, dejó en claro que debe trabajar mucho con su esquina si desea superar al hoy en día mejor libra por libra del mundo.
"Fue un poco diferente en esta pelea con una nueva esquina. Cometimos algunos errores. Vamos a trabajar con esos errores. Todos los días aprendemos un poco. Hoy aprendimos que tenemos que trabajar más, incluyéndome", dijo Cotto en la conferencia posterior a la pelea.
Para su esquina se trató de debut y primera experiencia titular. Joe Santiago como entrenador, asistido por el padre de peleador, Miguel, y el hermano del peleador. El cutman fue Joe Chávez, quien nunca había trabajado con Cotto. Tratándose de una pelea tan peligrosa, lo que Cotto puso en riesgo ante Clottey es difícil de cuantificar.
Teniendo ello en cuenta, el desafío ante Pacquiao le impone otras condiciones, quizás la más importante, contar con un entrenador de mucha más experiencia en su esquina. La buena noticia es que esa posibilidad no está descartada. Al arribar a San Juan en sus primeras declaraciones, Cotto dijo que no deshecha la realización de cambios en su esquina, en alusión a ese punto.
Reviviendo la pelea a través del video, el boricua seguramente notará todo lo que dejó de hacer ante Clottey, todo lo que hizo mal durante el combate y los errores de su esquina. También asumirá la duda de muchos, sobre si esa pelea 'la ganó Cotto' o en realidad 'la perdió Clottey'.
Tal vez los inconvenientes por los que pasó antes de la pelea, los errores cometidos durante la misma y su cuestionado triunfo (muchos vieron ganar a Clottey), serán una buena lección para encarar el futuro.
¡Y qué futuro!. A Cotto lo aguarda una millonaria pelea ante Pacquiao, y si lo supera una millonaria revancha ante Margarito, como ya lo anunció Bob Arum.
No dudamos entonces que ante Pacquiao veremos un mejor Cotto, sus fanáticos lo merecen y el boxeo también.
Miguel Cotto venció merecidamente a Joshua Clottey este sábado en Nueva York. La victoria no sólo le permitió conservar su título de monarca welter de la Organización Mundial de Boxeo, también le permitió doblegar todos los contratiempos que ha debido enfrentar antes y durante este combate.
Se sabía de antemano que se trataba de la prueba, tal vez, más difícil de toda su carrera. El ghanés había tenido solamente dos traspiés en su carrera y nunca había ido a la lona. Cotto arrastraba sus problemas familiares, el cambio de entrenador y las mismas dudas de que su nuevo y falto de experiencia hombre de esquina (Joe Santiago) generaba. Por si fuera poco, en el tercer asalto, un cabezazo involuntario le provocó una terrible herida en la ceja izquierda.
Hasta ese momento, el boricua había establecido una estrategia correcta ante un hombre fuerte y veloz como Clottey. Defensa hermética, permanente movilidad de piernas y jabeo permanente. Con un jab precisamente logró mandar a la lona por primera vez en su carrera a Clottey en el primer asalto. Luego mantuvo inalterable su plan de pelea, aplicando buenas combinaciones, aunque sin arriesgar al contragolpe del ghanés.
La cortada del tercer asalto mudó el panorama. Lo que parecía iba a ser una cómoda victoria se convirtió en una dramática prueba. Y Cotto la superó a lo campeón. Se la jugó en el tú-a-tú cuando pudo, fue inteligente cuando debió eludir las acometidas del rival y con un sólo ojo consiguió llevarse el último asalto, como le pidió su esquina.
Uno de los jueces le dio el triunfo a Clottey, los dos restantes a Cotto. Tal vez el ghanés no supo aprovechar las facilidades que daba Cotto con su herida en la ceja, pero como lo reconoció al final, no es inteligente abrirse ante un hombre como el boricua, que "te tumba de un solo golpe". Es posible que lo haya respetado demasiado a Cotto, pero también es cierto que el campeón tuvo una estrategia, supo leer el rumbo de la pelea y tuvo lo que necesita todo campeón a la hora de superar las adversidades.
En resumen, Cotto ganó su batalla más difícil, demostró que tiene madera para capear los temporales de la vida y mandó un fuerte mensaje a sus futuros rivales. Por el triunfo, y por lo que significa en su futuro, ¡seas bienvenido, campeón!
La velocidad de Andre Berto fue más que suficiente para derrotar al colombiano Juan Urango y conservar su título welter del Consejo Mundial de Boxeo. Fue la tercera defensa del invicto haitiano, ante un rival que no colmó las expectativas.
La pelea estelar de la cartelera realizada en Hollywood, Florida, enfrentó a dos campeones ya que Urango dejó su título de las 140 para sorprender en 147. Lo que se vio en el primer asalto se reiteró a lo largo de toda la pelea. Berto lanzando veloces combinaciones y amarrando. Urango asimilando golpes, pero sin velocidad para contragolpear.
Los tibios intentos del colombiano fueron algunos volados sin dirección. Los ganchos eran una opción, pero ante un hombre escurridizo como Berto no los pudo aprovechar.
Un triunfo inobjetable del campeón por velocidad y superioridad técnica. Como lo dijo antes del combate, espera después de este triunfo que le lleguen los grandes desafíos, ante rivales de prestigio en las 147 libras, como Floyd Mayweather, Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez.
En el caso de Urango, su nuevo entrenador Evangelista Cotto, deberá trabajar mucho en adicionar a su fuerza y resistencia, mejores herramientas técnicas. Me quedó la sensación que, tal vez, el colombiano no estaba preparado para incursionar en las 147 libras.
MERECIDA VICTORIA DE CINTRON
En la pelea de respaldo, el puertorriqueño Kermit Cintrón y el mexicano Alfredo Angulo ofrecieron un gran espectáculo. Una pelea con buenos intercambios y donde la acertada estrategia técnica de Cintrón, le dio una merecida victoria. Especialmente por el uso del jab con el que dominó las embestidas del mexicano.
De todas maneras, es posible que ya no veamos al boricua en 154 libras, donde aceptó que no se siente cómodo. Si bien se habla de una revancha ante el argentino Sergio Maravilla Martínez, campeón de las 154 libras, apostamos que regresará a los welter.
En el caso del Perro Angulo, enfrentó al rival más complicado de toda su carrera. Mostró lentitud, aunque mucha determinación y resistencia. El problema es que, en este negoció no se gana solamente con buena barbilla. En ese aspecto seguramente, este combate dejó una buena lección.
El campeón mundial welter de la Organización Mundial de Boxeo, el puertorriqueño Miguel Cotto, nunca habrá enfrentado tantos desafíos como los que le plantea su próximo combate del 13 de junio ante el ghanés Joshua Clottey de 32 años, campeón welter de la Federación Internacional de Boxeo.
Nadie duda de su favoritismo. Nadie duda que física y técnicamente el boricua sea superior al monarca de la FIB. Sin embargo los problemas alrededor de su vida han conseguido emparejar cualquier pronóstico.
Y lo ocurrido a Cotto no es poca cosa. A comienzos de abril, despidió a su tío y entrenador Evangelista Cotto, días después de que ambos se agarraron a golpes en un entrenamiento en Puerto Rico. Todo empezó cuando el boxeador le informó sus planes de entrenar en Tampa Bay, Florida, para la defensa de su título, algo que no agradó a su entrenador, según han dicho testigos.
Luego su tío acudió al apartamento de Cotto donde dañó parte de los muebles y también lanzó un bloque de cemento al automóvil Jaguar 2009 de su sobrino. Ambos debieron acudir posteriormente a la Fiscalía del municipio de Caguas y aunque han dicho que ninguno tiene interés de seguir con el caso, las autoridades dijeron que investigarían el incidente.
Pocos días después, Cotto en conferencia de prensa anunció a Joe Santiago como su nuevo entrenador. Santiago posee un bachillerato en educación física con una maestría en entrenamiento deportivo. Precisamente fue su preparador físico hasta su ascenso a las 147 libras. Desde 1992 se encuentra ligado a la familia Cotto y admite que lo que sabe del oficio, lo aprendió con Evangelista Cotto precisamente, a quien llama "uno de mis grandes maestros"
Cotto, por su parte, aseguró que se siente "cómodo" trabajando con Santiago, a quien identificó también como su "nutricionista".
Esta situación anormal en la vida de Cotto, ocurrió a casi meses de su combate del 13 de junio en el Madison Square Garden --un día previo al popular desfile nacional puertorriqueño de Nueva York.
Hay una versión no confirmada de que Bob Arum le ofreció o exigió la presencia de un entrenador de experiencia para supervisar su preparación. Cotto no habría aceptado. Si tenemos en cuenta todo lo que hay en juego, ya que de ganar Cotto se agenciaría un nuevo cinturón y quedaría de cara a un millonario combate con Manny Pacquiao, la versión suena creíble.
Cotto puede ganar o puede perder, pero es necesario aceptar que estos dos meses de entrenamiento no se cumplen dentro de la normalidad deseada. Muchos boxeadores han sido derrotados antes de perder, por sus propios problemas personales.
Las diferencias de Cotto con su tío-entrenador se venían arrastrando desde hacía bastante tiempo. Era fácil constatarlo en cada una de las peleas de Cotto. La desición del pugilista para realizar su campamento previo en Tampa solamente habría sido la gota que desbordó el vaso.
A un veterano entrenador le pregunté qué haría él si su pupilo decide en forma unilateral realizar el entrenamiento en otro lugar que no sea el ya decidido. Me respondió que renunciaba. "El entrenador tiene una función en el equipo, así como la tiene el manejador o promotor. Que sea el mismo púgil el que decida el rumbo de la preparación, no es cosa buena", me dijo.
Pero la situación parece confundir aún más cuando, como en este caso, Cotto elige a un entrenador sin experiencia y que además, aprendió lo que sabe con quien el propio peleador nunca terminó de ponerse de acuerdo --Evangelista Cotto.
Santiago al parecer es buen preparador físico, buen nutricionista. Mi pregunta es si también está capacitado para dirigir una esquina en una pelea de campeonato, bajo la presión de todo un Madison Square Garden que esperará el triunfo de su pupilo.
Pero hay otros factores. La fiscalía de Caguas prometió investigar la reyerta ocurrida en el gimnasio entre tío y sobrino, así como la agresión de Evangelista a una propiedad y un vehículo de Miguel. Si ese caso está en proceso, me resulta difícil creer que el campeón OMB pueda entrenar sin tenerlo presente en sus pensamientos. ¿Conseguirá concentrarse en forma adecuada?
Y queda otro elemento de disturbio en la marcha de la preparación. La derrota sufrida ante Antonio Margarito. ¿Habrá conseguido Cotto superar aquella humillante noche?
Muchos recordarán la denuncia del vendaje ilegal de Margarito ante Shane Mosley. Pero no hay pruebas de que hubiera usado sustancias extrañas en su vendaje ante Cotto. El propio peleador puertorriqueño ha reconocido la derrota y descartó algo ilegal en la victoria del mexicano. De hecho Margarito se está preparando para reaparecer pronto en Estados Unidos.
Después de aquella pelea, el boricua solo ha enfrentado al británico Michael Jennings, un rival de mínima exigencia en los cinco asaltos que duró el combate.
¿Habrá superado Cotto la imagen de su familia sufriendo en la platea mientras él era golpeado salvajemente sobre el ring?
El combate ante Clottey servirá para develar esa incógnita. O renace como el Ave Fénix o sucumbe bajo el peso de sus propios problemas. Es indudable que el ghanés será tan árbitro como el referí y las tarjetas. Ante ese panorama, no me animo a vaticinar un resultado. Apenas expreso un deseo: ojalá que gane Cotto.
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Bernardo Pilatti
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Bernardo Pilatti es analista de boxeo y periodista deportivo desde 1978. Actualmente es Jefe de Noticias y presentador de SportsCenter en ESPN Deportes Radio, así como el editor de la página de ESPN Deportes Radio en ESPNdeportes.com. Como comentarista de boxeo para la cadena radial y como uno de los presentadores del programa A los golpes, ha entrevistado a las principales figuras latinoamericanas, a los grandes campeones, a los mejores clasificados, a los principales promotores y las máximas autoridades en las principales organizaciones del boxeo mundial.