Actualizado: 21 de agosto de 2009, 10:54 EDT

Quieren volver

Murray y Jankovic demostraron que todavía darán batalla esta temporada

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Peter Bodo Por Peter Bodo
ESPNdeportes.com
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Murray
Getty ImagesMurray sigue creciendo. ¿Qué pasará en el US Open?
Wimbledon es un torneo místico, ese lugar en el que titanes como Roger Federer, Venus Williams, Pete Sampras, Martina Navratilova y un largo etcétera de celebridades crea legados y escribe su nombre en los anales de la gloria. Pero a veces Wimbledon no es nada menos que un depertador, y así pareció haber sido para los más recientes campeones del circuito tenístico tanto masculino como femenino. Me refiero a Andy Murray y a Jelena Jankovic.

La última vez que los vimos, en Wimbledon, todavía estaban lidiando con una amarga decepción: Murray, el escocés designado como la nueva esperanza del Reino Unido, había sido derrotado en semifinales por Andy Roddick ("No hay ninguna vergüenza en ello", aseguró Murray, pese a la desesperanza de haber caído ante el estadounidense) y Jankovic estaba ocupada explorando las profunidades del abismo tenístico con el que celebró haber terminado 2008 como número uno. Ella perdió en la tercera ronda del Abierto de Londres frente a la juvenil estadounidense Melanie Oudin, de sólo 17 años y proveniente de la clasificación.

La diferencia entre las situaciones de estos jugadores entre aquel momento y la actualidad dejan claro que hay una valiosa lección para todos esos jugadores que aspiren a llegar lejos en su disciplina. Los adictos en recuperación de cualquier tipo de mal podrán decirlo mejor que nadie: muchas veces hay que tocar el fondo para poder empezar a trepar de nuevo a la superficie. Miren, sino, a Andre Agassi, maestro de la auto-reinvención, que podría decir absolutamente lo mismo. Creo que, sobre todas las cosas, lo mejor que puede hacer un jugador de elite es enfrentar las derrotas y mirarlas a los ojos, tal como Murray parece haber hecho.

Repasemos brevemente el año del británico: pareció estar en un arco de ascenso continuo durante 2009, y tras ganar el último Masters 1000 dijo que estaba determinado a volver a los primeros planos, en lugar de volver a tropezar. Borró el sabor amargo de su caída en Wimbledon y sobrepasó a Nadal como número dos del mundo en el proceso, ganándole al fatigado Juan Martín del Potro.

Como dijo más tarde: "Pude haberme dejado estar, y volverme un peor jugador y no trabajar en nada, y lamentarme. O pude ir y practicar más y volverme mejor para que no me volviera a suceder lo mismo la siguiente vez".

Jankovic, un par de miles de kilómetros bajo la frontera, en Cinicinnati, debe haber confirmado la sabiduría encerrada en ese tipo de actitud. Dada la forma en la que había dejado escapar el número uno conseguido, grandes pedazos de su reputación se habían perdido en el camino durante esta temporada, exactamente en el momento en el que debía estar consolidando su status y estableciendo su legitimidad como la mejor jugadora en el circuito femenino. Tuvo un Australian Open espantoso, y un desarrollo de año que no mejoró hasta que -probablemente- tuvo su pico de depresión en la derrota de Wimbledon,

Hay que admitir, igualmente, algunas cuestiones que tomaron parte en este bajón de la serbia. En primer lugar, Jankovic se sobreentrenó durante la pretemporada, y las 15 libras de peso que ganó durante este invierno europeo no la hicieron una jugadora más fuerte, con un golpe más poderoso: por el contrario, la volvieron más lenta. En segundo lugar, su omnipresente madre, Snezana, cayó enferma y tuvo que sobrellevar una cirugía. Así que cualquier gran ambición que hubiera planeado fue dejada de lado, y tuvo que enfrentar su destino deportivo inmediato: lo malo y lo peor. Pero ahora, tras su buena actuación en cemento, debe ser considerada una de las candidatas para el próximo US Open, torneo en el que llegó a la final el año pasado.

Murray, por supuesto, también alcanzó esa final en 2008. Cayó ante Federer. Puede que sea más seguro apostar por él para sobrepasar su actuación de la última temporada y finalmente quedarse con ese Grand Slam. Pero yo no descontaría el valor potencial de Jankovic, creo que tiene muchas posibilidades de quedarse con esa victoria. A veces, los que tocan fondo vuelven con una forma especial de determinación y vigor.

Si no, pregúntenle a Agassi.


Peter Bodo escribe sobre tenis desde hace más de 30 años y es uno de los reporteros más prestigiosos de este deporte en los Estados Unidos. La mayor parte de su carrera la construyó en TENNIS.com y en la revista especializada TENNIS Magazine, en la que también se desempeña como editor senior. Autor del popular blog Peter Bodo's TennisWorld y dos veces escritor del año de la WTA, Bodo también escribió varios libros, incluyendo "Tennis for Dummies" (Tenis para bobos), en colaboración con el ex capitán de Copa Davis de Estados Unidos, Patrick McEnroe. Consulta su archivo de columnas.