Actualizado: 23 de septiembre de 2009, 17:00 EDT

La hegemonía sudafricana

Manuel Contepomi, columnista de Scrum.com, habla del presente de los Boks

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Manuel Contepomi Por Manuel Contepomi
Scrum.com
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Brian Habana
GettyLos Springboks están muy cerca de su tercer título en el Tres Naciones

BUENOS AIRES-- Están por cumplirse dos años de la consagración sudafricana en la Copa del Mundo 2007 (la final con Inglaterra fue el 21 de octubre), y los Springboks mantienen su condición indiscutida de N° 1; pero esa supremacía no solamente la ejercen a partir de los resultados en el Tres Naciones, sino que también son los mejores en el juego.

La estructura del equipo mantiene a la mayoría que participó de la excelente campaña mundialista: con Smit (John), Matfield (Victor), Botha (Bakkies), Burger (Schalk), Smith (Juan), Du Preez (Fourie), Fourie (Jaque), De Villiers (Jean), Steyn (François) y Habana (Bryan); incluso Spice (Pierre), ausente en Francia por lesión, pero como se notó en aquel momento y lo demuestra actualmente, es un jugador valiosísimo.

Esta situación distingue a los Boks, por sobre lo que ocurre con las demás potencias, como Nueva Zelanda, Australia, Inglaterra, Francia e incluso, Los Pumas. El presente de todos estos seleccionados está marcado por un profundo recambio generacional, mientras que los sudafricanos mantienen una base excepcional, condición que les permite seguir en un alto nivel.

Pero también hay que remarcar que los jugadores que se van incorporando, como los casos de Brüssow (Heinrich), Steyn (Morné), Pienaar (Ruan); Bekker (Andries) entre otros, se acoplan a la perfección a esa plataforma tan consolidada.

La única pregunta que me hago es: ¿podrá Sudáfrica conservar esta jerarquía dos años más, hasta el Mundial 2011? Yo creo que es factible, porque todas sus figuras tienen una edad que les permitiría estar en el torneo de Nueva Zelanda, pero además me da tranquilidad ver cómo responden los que se unen al plantel.

Es notable el gran trabajo a largo plazo que está desarrollando Sudáfrica, y del respaldo que tienen desde la selección de Seven (le arrebató el título a los neozelandeses) y las categorías juveniles. Cuando veo jugar a los sudafricanos, me transmiten una sensación inconfundible: se les nota que quieren hacer historia, que buscan superarse permanentemente.

Graham Henry y Robbie Deans, técnicos de Nueva Zelanda y Australia, respectivamente, se preocuparon por criticar a su colega sudafricano (Peter de Villiers), por el estilo de juego de los Boks; dijeron que propone un planteo amarrete y que eso conspira con el crecimiento del espectáculo. No coincido plenamente con esos dichos. Es real que, por momentos, el juego sudafricano, tal vez no se luzca tanto, que sus movimientos no sean tan vistosos o que cometan un número elevado de infracciones; pero tienen una enorme virtud: suplen todo eso, con un tremendo rigor físico y la inteligencia para elegir qué hacer en cada momento del partido. Esta conjunción de atributos lo convierte en un equipo implacable.

Eso es irrefutable, porque nadie ha demostrado estar a la altura de ellos, y si consiguen perdurar en esta forma, en 2011 va ser muy difícil quitarles la corona.


Manuel Contepomi fue uno de los jugadores más destacados del rugby argentino en los últimos años. Con Los Pumas, jugó 37 partidos y tres Mundiales. Fue parte del equipo argentino que logró un histórico tercer lugar en el Mundial de Francia en 2007. Comenzó su carrera en Newman; en 2005, partió rumbo a Inglaterra, donde fue figura en Bristol. Un año después se mudó a Italia para incorporarse al Rovigo. En 2008 regresó a Argentina para retirarse en Newman, el club de sus amores. Desde 2009, Manu es columnista de Scrum.com. Consulta su archivo de columnas.