El villano
Jeff Shulman abrió la polémica diciendo que tiraría a la basura el brazalete si lo gana
Sería tan sencillo para Jeff Shulman ser el villano entre los Nueve de Noviembre de este año. Es rico, exitoso, hijo de una familiar de póker... y además dijo esos comentarios...

Me imagino que recordarán esos comentarios. Con más de un día por jugar en la sesión veraniega del Evento Principal de 2009, con la mesa final a un paso, Shulman dijo un par de cosas. Dijo que, si ganaba el brazalete, lo iba a tirar a la basura. Dijo que nunca volvería a jugar póker otra vez. Dijo muchas cosas, y hasta hoy, ratifica muchas de esas cosas.
"¿Me arrepiento por esos comentarios?", se pregunta Shulman, repitiendo la pregunta que le han hecho tantas veces. "No. Definitivamente no ofreceré una disculpa. No voy a tirar el brazalete a la basura. He tenido tiempo para pensar sobre esas cosas y no es lo correcto. He aprendido que para mucha gente, el brazalete y el torneo en sí, valen mucho más que para mí". "Estoy satisfecho por esta decisión de no tirarlo a la basura", dijo su amigo cercano Diego Cordovez. "Todos esos comentarios hicieron que la gente malinterpretara lo que intentó decir. A Jeff le importa mucho ganar este torneo. Entiende que es el torneo más grande del póker. Para él, el brazalete es sólo una pieza de joyería. La victoria es lo que es importante. Creo que ha entendido que mucha gente conecta el brazalete con el torneo y lo que significaría entonces tirarlo a la basura". "No voy a usarlo", dijo Shulman, cuyo séptimo lugar en el Evento Principal de 2000 lo convierten en el primer miembro de los Nueve de Noviembre con experiencia previa en una mesa final de Main Event. "Probablemente lo regale. Mis comentarios fueron hacia Harrah's. Yo no guardo los trofeos. Una cosa es decir 'cuando gane' cuando no ves chances de ganar. Ahora, tengo chances de ganar, pero fue una rabieta por haber pasado tantos días sin dormir junto a mi familia. Eso me convirtió en un villano. Que así sea entonces". La ironía en la que pudo haber sido la blasfemia más grande desde que Scotty (Nguyen) se tomó demasiados tragos en el HORSE de 2008, es que salió de la boca de un hijo de la comunidad del póker, un hombre de negocios querido por toda la gente dentro de las fronteras del juego, y él no tenía deseos de generar toda la atención que esto trajo. "Obviamente, si hubiera estado pensando en la publicidad, no lo hubiera dicho. No es lo mejor para el negocio", dijo Shulman, el editor de la revista Card Player. "En ningún momento pensé en obtener atención extra. Soy en realidad el tipo de persona a la que no le gusta la publicidad. Nada de esto tiene que ver con Card Player. Mi enojo con Harrah's surge por compromisos que no cumplieron y mentiras de su parte, pero eso fue hace tres o cuatro años. Como dueño de un negocio, me sorprende que la gente que maneja esto siga teniendo empleo. Desafortunadamente, debido a mi rol en CP, soy la persona a la que se dirigen todas las quejas. Estoy tatuado de quejas. El hecho de que a Harrah's no le importara generó esto. No tenía nada que ver con Card Player". Shulman, de 34, dice que la mayoría de sus quejas con la nueva WSOP tiene que ver con campos injustos, donde se han visto varios abusos durante los últimos años. "Si eres una celebridad, el Río te trata mejor y tienes reglas distintas. Las celebridades se han ganado ese respeto, pero no deberían tenerla más fácil que los demás. Nadie debería. En mi primera mesa en el Main Event, un amateur apostó fuera de turno y expuso su mano. El director de piso dijo, 'Si no fueras tan linda, recibirías un castigo'. El hombre a su lado había recibido la misma penalidad el día anterior. Son increíblemente inconsistentes con las reglas". "El año pasado me amenazaron con echarme por debatir una regla con un director de piso", continuó. "Les apuesto que no hubiera sucedido con uno de sus muchachos. Los directores nunca deberían cambiar su forma de manejar las cosas. Obviamente, cuando Pollack no castigó a Hellmuth el año pasado, eso estuvo mal. ¿Creen que tú o yo hubiéramos podido zafar de ese castigo?". Luego de abusar del jugador rumano Christian Dragomir durante 10 minutos, Hellmuth recibió como castigo una ronda de suspensión en el comienzo del siguiente día de juego. Pero la penalidad desapareció durante la noche. "Si tomas una decisión, entonces tienes que sostenerla. Entiendo que Harrah's usa a los profesionales para hacer marketing, pero en ningún caso deberían darle una ventaja a un jugador porque el casino se beneficia. Tampoco creo que los jugadores quieran eso".
Esto nos lleva a una de las dos grandes ironías con el perfil de Shulman: alguna vez tuvo ese tratamiento preferencial. Su proceso de maduración como jugador de póker lo hizo desde adentro. Su padre, Barry, es dueño de Card Player, y como resultado, Jeff recibió manos de experiencia con algunos de los mejores maestros del mundo.
"Creo que Card Player fue una gran ventaja", dijo Shulman. "Mi relación con el póker empezó cuando mi padre estaba en Las Vegas y yo en Seattle. Desde el comienzo, realmente me ayudó. Una vez que me mudé aquí y empecé a jugar, me hice amigo de toda esta gente, y fue enorme. Todo lo que sabía sobre el póker es que me gustaba. Gente como Layne Flack y Mike Matusow, Diego Cordovez, Adam Schoenfeld, me enseñaron pequeñas cosas que me ayudaron. David Chiu me puso bajo su ala. Quizás porque soy una persona agradable, quizás por CP. Más allá de cualquier razón, todo ayudó. Todos me dejaron ganar en mesas vivas. Obviamente, los conocíamos a todos antes de que fueran famosos. Supongo que todos nos ayudábamos mutuamente. No hay nada mejor que hablar con gente a la que respetas. Te hace mejorar. Obviamente, también puedes leer artículos. Cuando los lees, formas opiniones y puedes discutirlas. Hacerte pensar de esa forma te hacer jugar bien. Buena parte del éxito surge de ello. Mucha parte de mi éxito tuvo que ver con jugar y cometer errores".La segunda de esas ironías es su elección de entrenador. Jeff recientemente anunció que nada más ni nada menos que Phil Hellmuth iba a asistirlo en su preparación para los Nueve de Noviembre.
"Este fue un debate de un mes que tuve conmigo mismo", dijo. "Si contratas a Phil, hay muchas cosas que vienen apareadas. Puedo lidiar con Phil mucho mejor que la mayoría de la gente. Para que esto funcione, necesito mayor concentración que si lo hiciera sólo. Creo que igualmente me da más chances de ganar. Estoy convencido". "Sólo porque me está entrenando, no quiere decir que jugaré como él. Lo usaré para probar cosas. Sus resultados en mesas finales son increíbles. Una cosa que se sobre Phil: con la excepción de este año, siempre ha jugado de forma muy inteligente sobre el final, por eso quería escuchar su opinión. No habrá entradas grandilocuentes. Él se robará parte del show. Es un bonus que podrá obtener por esto. Hablo en serio respecto a que no me gusta. No me gusta ser el centro de la escena cuando juego". La actitud de Shulman en una mesa puede ser catalogada de invisible. "Una cosa más sobre Phil", agrega Shulman, "tiene una mentalidad tan ganadora y es tan optimista, que me empezó a convencer que realmente puedo ganar esto. Realmente está generando esa mentalidad ganadora en mí. Eso es crucial porque la confianza es muy importante en el póker". Para ser justos, Shulman no quiere ser el centro de la escena. Su amistad inspira lealtad de parte de la comunidad. Sus quejas, aunque en un mal momento y vociferadas de manera errónea, se remitieron a preocupaciones reales que afectaron a sus amigos más que a él mismo. Siendo una de las personas que ayudó al póker a crecer, Shulman quiere que el póker deje ya su larga adolescencia. "No creo que mi relación con el póker cambie si gano", dijo Shulman. "Si gano, mi padre querrá que sea la cara de Card Player, pero no soy realmente alguien que pueda ser la cara de algo. No sé realmente lo que significaría para mí. Creo que cuando empecé con el póker, hubiera significado el mundo para mí. Ahora siento que lo estoy haciendo más por mi familia y mis amigos que por mí. Todos se volvieron locos en julio. Es como que para los demás es mucho más importante que para mí. El dinero obviamente es grande y tengo algunos porcentajes repartidos, por lo que poder darles algunas porciones se siente grandioso. No hay nada que me guste más que entregarle grandes cantidades de dinero a la gente. A algunas personas les molesta, pero yo soy lo opuesto. Un hombre al que le di el 1 por ciento puede llevarse 80 mil dólares. Eso es increíble". Esas no suenan como las palabras de un villano para mí.Gary Wise es colaborador regular de ESPN.com. Puedes leer más en su blog: www.wisehandpoker.net Consulta su archivo de columnas.
Siendo el único jugador con experiencia en la mesa final de un Main Event, y teniendo a su lado a Phil Hellmuth, Jeff Shulman podría dar dura batalla por el título.